El Ministerio de Vivienda, Tierras y Hábitat Social fortalece en el trabajo por los diferentes barrios de la Capital para que las familias sean dueñas del terreno o la vivienda que habitan y puedan contar con seguridad jurídica y estabilidad. Para Puy Soria es clave “el cara a cara con los vecinos porque nos permite conocer las realidades que atraviesan y abordar las problemáticas que nos plantean con nuestros equipos de Vivienda y Tierras” y valoró el trabajo de los dirigentes sociales para trabajar junto al Estado y mejorar la calidad de vida de las familias.
En esta ocasión los equipos técnicos de las secretarías de Vivienda y Tierras, encabezados por sus titulares, Diego Rivero e Irene Zárate, recibieron documentación y resolvieron inquietudes de vecinos de 7 barrios de la zona Oeste de la Capital.
En ese aspecto, el funcionario, destacó que “por disposición de los vecinos vinimos a compartir una jornada de trabajo donde interactuamos con los referentes sociales y las familias que viven en los barrios de la zona oeste de la Capital, que son Bella Vista, Carlos Menem Junior, 80 viviendas, La Florida, Alunai, Santa Lucía y Joya del Velazco”.
El titular de la cartera de Tierras precisó que “nosotros venimos por lo territorial, sabemos que hay familias que no tienen todavía su título de propiedad, hay familias que el gobierno les ha entregado la vivienda y todavía no se termina de escriturar, pero surgen, a partir de la visita a los barrios, diferentes problemáticas, lo que es la luz, mejorar el hábitat social de las familias, entre otras”, enfatizó.
Para Puy Soria, debe ser “el propio barrio con sus dirigentes y el acompañamiento del Estado, quienes abracen desde el punto de vista de la solidaridad social a las familias más desprotegidas. Por eso nosotros instamos a mejorar las obras de infraestructura social barrial, para que con verdaderas políticas de integración socio-urbana, podamos mejorar el hábitat y las condiciones del mismo, para poder vivir con dignidad”.
El Ministro manifestó además que “no es lo mismo, por supuesto, la respuesta de las familias en la interacción en territorio, que en una oficina. Uno cuando viene aquí, se da cuenta con la realidad. Los servidores públicos, tenemos que venir y ver, porque en una oficina o repartición a la gente se le hace difícil golpear las puertas, tener que esperar. Entonces me parece que es mejor cara a cara con la gente, para que uno pueda entender verdaderamente lo que está pasando y lo que viven”.
“En muchos casos la gente sufre, la está pasando mal, y es ahí donde tiene que estar el dirigente con responsabilidad institucional. Así que me parece que eso es lo que tenemos que hacer de cara al futuro”, concluyó.
